jueves, 30 de octubre de 2008

FINAL DE LA CONSTRUCCION

Lectura:Judas 1:20-25

Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de ellos. -Hebreos 11:16 Durante 41 años, el edificio Empire State Building de Nueva York disfrutó de la distinción de ser el edificio más alto del mundo con 375 metros de altura. Desde entonces, otros lo han superado, incluyendo las Torres Gemelas Petronas, de 445 metros de altura, en Kuala Lumpur, Malasia, y el Edificio 101 de 501 metros de altura, en Taipei. El edificio Burj, de 797 metros de altura, en Dubai, que debe terminarse a fines del 2008, los superará a todos de lejos. Desde tiempos antiguos, el hombre ha tratado de distinguirse por medio de monumentos de todo tipo. Sigue siendo el sueño de muchos hoy. El autor del libro a los Hebreos presenta una mejor manera de lograr la trascendencia. Hizo notar que los héroes de la fe jamás perdieron de vista el hecho de que «eran extranjeros y peregri nos sobre la tierra» (Hebreos 11:13). Como resultado de ello, «Dios no se avergüenza de ellos; porque les ha preparado una ciudad» (v. 16). Es un hecho de la vida que es probable que todo trabajo monumental sea superado. Incluso los más grandes «éxitos» del hombre son efímeros. Nuestros mejores esfuerzos sólo pueden traer honra temporal, y muy pronto serán eclipsados por los nuevos y mayores logros de los demás. Pero aquellos que invierten sus esfuerzos en vivir para agradar a Dios tienen una ciudad perdurable y una honra eterna que los espera. Aún ahora, Dios la está preparando para ellos .

¿QUIÉN ESTÁ EDIFICANDO TU VIDA? ¿TÚ O DIOS?
-CPH

martes, 28 de octubre de 2008

Llamada


Lectura:Romanos 12:3-8

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, . . . úsense. -Romanos 12:6 En septiembre del 2001, Lisa Jefferson tuvo una inesperada oportunidad de ser usada por Dios. Su ahora muy conocida conversación de 15 minutos con un pasajero en el vuelo 93 de la línea aérea United cambió para siempre la dirección de su vida. En su libro Called (Llamada), ella enfatiza que sus habilidades para escuchar y hacerse cargo, y mantenerse calmada en una crisis fueron utilizadas para alentar a otro creyente, Todd Beamer, en los últimos momentos de su vida. Ella no pidió ser usada de esa manera. Pero Dios vio a una mujer que estaba disponible y la hizo coincidir con alguien que estaba en necesidad. Lisa ahora comparte su historia con quienquiera que pueda para alentar a los creyentes a estar siempre listos para servir. Dios no sólo nos ha dado capacidades naturales, también equipa a cada creyente con dones espirituales para el propósito del ministerio. Dios no usa a los que no están dispuestos -Él no nos obligará a servirle. Su parte es equiparnos (Efesios 4:11-13) y darnos el poder y la preparación para el servicio. Nuestra parte es ser fieles y estar disponibles, y al tanto de las oportunidades para usar nuestros dones (Romanos 12:6). Cuando te sientas impelido a ayudar a satisfacer una necesidad, cuando te sientas interiormente impulsado a servir, haz caso a esos sentimientos.

NO QUERRÁS PERDERTE EL LLAMADO DE DIOS. -CHK

viernes, 17 de octubre de 2008

CAMBIO DE DIRECCION

Lectura:Colosenses 1:9-14

Si te mantienes en contacto con tu familia y amigos por medio del servicio postal o el correo electrónico, probablemente has recibido o enviado una notificación de cambio de dirección. Ésta va más o menos así: «Ya no recibiré correspondencia en _____________. Mi nueva dirección será ___________. Gracias por tomar nota de este cambio». Pablo les recordó a los creyentes en Colosas que ellos tenían «un cambio de dirección» y que debían compartirlo con los demás. Se habían mudado de una comunidad y se habían «trasladado» o trasplantado a una nueva, por medio de la gracia de Dios. Habían sido rescatados del reino de las tinieblas y llevados al reino de Jesús (1:13). Su antigua dirección era pecador@reinodelastinieblas.com Pero cuando se convirtieron en seguidores de Jesús, su nueva dirección cambió a salvado@reinodeSuamadoHijo.com En Filipenses 3:20, Pablo declaró que todos los creyentes son ciudadanos del cielo y deben vivir una vida digna de su nueva dirección. Alentó a los cristianos en Colosas a caminar con sabiduría hacia los que estaban fuera de la fe para estos últimos pudieran ver y escuchar acerca de los cambios (Colosenses 4:5-6). Si has tenido «un cambio de dirección», cuéntale a alguien acerca de lo que Jesús ha hecho en ti. -MLW